Esta forma de marchar también llamada paso llano, produce un movimiento suave y rítmico en el que el centro de gravedad del caballo se mantiene prácticamente inmóvil, brindando un desplazamiento armónico y confortable, pero altivo y orgulloso.
El Peruano de Paso es un caballo de tamaño mediano con una alzada de 140 a 153 cm., y tiene un tórax fuerte en el que se destaca el pecho ancho y profundo de formas redondeadas. En su piel, fina y suave, si bien predominan los pelajes alazanes y bayos, se dan prácticamente todas las variedades.
El cuello plano y bien proporcionado, se une armónicamente con la cabeza bien balanceada y expresiva, de orejas pequeñas y finas, curvadas hacia adentro y ojos vivos y expresivos. Su lomo corto, compacto y levemente arqueado, es aplanado en la parte superior y redondeado en los lados.
Las extremidades son sólidas y musculosas, de líneas bien definidas y cuartillas excepcionalmente fuertes, destinadas a soportar las exigencias de sus pisos. En las piernas, se destaca la inclinación del corvejón y la fortaleza de los cascos, mientras las manos muestran rodillas planas y compactas que absorben el impacto de los cascos contra el piso.
Complementando sus características morfológicas, la suavidad de su boca y la docilidad de su temperamento hacen que la bestia ponga su brío y fuerza al servicio de su jinete, integrando un binomio perfecto de gran belleza y estampa.
Estas cualidades, sumadas a su resistencia y rusticidad, hacen del Caballo Peruano de Paso una combinación exquisita de elegancia y suavidad en el desplazamiento que permite a su jinete disfrutar de largos paseos sin sufrir el impacto en su cuerpo.
La impronta arrogante que hoy distingue al Caballo Peruano de Paso es el legado de una fusión entre culturas que tomó más de 500 años.
Originada en los territorios del Virreinato del Perú, esta raza comenzó a expandirse por América e ingresa, como un artículo de lujo a los territorios que hoy conforman el Noroeste Argentino.
Con el tiempo y gracias a sus características únicas, esta raza de caballo pasó a ser, además de un símbolo de distinción social, un aliado incondicional para los viajes y el trabajo.
En la actualidad, si bien el número total de estos ejemplares sigue siendo muy pequeño, su cría se ha extendido por el territorio argentino. El trabajo y la dedicación de los criadores apuntan a preservar y mejorar sus rasgos morfológicos y funcionales; aquellos que hacen que el Caballo Peruano de Paso sea conocido con justicia como “La Mejor Silla del Mundo”. |